Regalos de amigo invisible por 10 euros que demuestran detalle
Diez euros es el tope más habitual en los intercambios de oficinas grandes, y es suficiente. Un regalo pequeño no funciona por el precio, sino por la sensación de que lo has elegido para esa persona.
Mejor una cosa buena que varios detallitos
Es tentador repartir un presupuesto pequeño en tres o cuatro chucherías. No lo hagas. Una tableta de chocolate muy bueno es mejor regalo que una bolsa de dulces corrientes, y un cuaderno bien hecho gana a un lote de bolígrafos que acabará en un cajón.
Cosas que se gastan
Lo que se consume es lo más seguro con poco presupuesto, porque nadie tiene que buscarle sitio:
- un surtido de tés o una bolsita de café de especialidad
- buen chocolate o un dulce típico que quizá no haya probado
- una salsa picante, una mezcla de especias o un tarro de algo diferente para quien cocina
- una crema de manos o un bálsamo labial para el invierno
Cosas pequeñas que duran
Si prefieres regalar algo que se quede, que sea práctico: calcetines calentitos, un cuaderno de bolsillo, un soporte de móvil para las videollamadas, un juguete de escritorio para las reuniones largas, un sobre de semillas para quien tenga una ventana con sol.
A este precio, el envoltorio cuenta más
Un regalo pequeño envuelto con cuidado parece intencionado. Papel liso, una cinta y una etiqueta escrita a mano no cuestan casi nada. Si vuestro intercambio lo permite, una nota de dos líneas explicando por qué lo elegiste es lo que la gente recuerda.
Cuando el presupuesto parece demasiado pequeño
Si de verdad no encuentras nada, mira los intereses que la persona ha marcado en su página y elige la cosa buena más pequeña de ese tema. A quien le encanta el café le hace más ilusión una bolsita de un café excelente que una taza con frase.
¿Buscas algo más de margen? Mira los regalos de amigo invisible por 20 euros o todos los regalos para el amigo invisible.
Preguntas frecuentes
¿Es suficiente un regalo de menos de 10 euros?
Sí. Todo el grupo tiene el mismo límite, así que nadie compara. Un regalo pequeño y bien elegido es justo lo que pide el presupuesto.
¿Puedo gastar un poco más del límite?
Mejor no. Pasarte hace que los demás regalos parezcan más pequeños y deja sin sentido haber acordado un presupuesto. Si el regalo perfecto se pasa por poco, es motivo para seguir buscando, no para gastar más.
¿Vale un regalo hecho en casa?
Normalmente sí, y muchas veces es el mejor regalo de la sala: unas galletas, un tarro de mermelada casera, un esqueje de tu planta. Pregunta por alergias si regalas comida y pon en la etiqueta lo que lleva.